20170808

No funcionaría

Contigo me he guardado los sentimientos, he tardado años en dar el paso a abrirte mi mente, mis sentimientos; mis necesidades.

Tengo miedo a no tener determinación si esto desembocara en algo. Ya me he acostumbrado a ir contigo con pies de plomo, a meditarlo todo para que no haya error alguno, para que tengamos la complicidad de siempre o mejor, si es posible (que lo es, como he ido viendo).

No es sana esta cohibición, reserva, ¿inseguridad? Puede ser, no hablo de esto con hechos, sino con creencias: no tengo pruebas que me den pie a pensar que es así como debo actuar.

Quien no arriesga, no gana. Por eso no me he dado nunca la oportunidad de ganarte: por el miedo a arriesgar y perderte. De algún modo parece que prefiriera tenerte el el cajón del "quizás", donde sé que podremos tener un buen contacto siempre y de calidad. Aunque nunca será igual que una relación.

Quizá debiera dejar de analizarlo todo, de querer ponerle nombre y encasillarlo.
Quizá debiera dejar que las cosas fluyan por sí solas, no controlar cada aspecto de mi vida.

Pero, si contigo hago eso, ¿sería capaz de revertir esta costumbre dada una rel...? No me atrevo a acabarlo, no lo imagino siquiera real y me avergüenza no poder parar este autoanálisis continuo.

20170621

Modos

Del mismo modo en que veía aspectos apasionantes en otras personas que me atraían tanto que deseaba tenerles siempre cerca, como un ejemplo a seguir, intuyo que tú hoy ves eso en mi.

Del mismo modo en que atendía y me interesaba por aquellos a los que más admiraba, empiezo a notar que me tienes en cuenta de esa misma manera.

Del mismo modo en que he intentado durante años mantener a mis más cercanos activos conforme  mis gustos, con más o menos resultados, veo que has estado haciendo el mismo tipo de cosas por mi.

Del mismo modo en que he querido entrar en la vida de aquellos en los que encontraba un refugio a mi interior, te encuentro creando un camino hacia mi interior buscando el mejor pavimento para ello. Del mismo modo. Y no me ha importado.



Del mismo modo en que anteriormente he errado en detectar cuándo lo que sentía era recíproco o iba mal encaminada a detectar las señales tempranas que me proporcionaban, ahora trato de encontrarlas por mi misma y de administrarlas en una lógica determinada.

Del mismo modo en que seguramente en otras ocasiones alguien se haya percatado de mi forma de actuar y haya advertido a la persona en cuestión de ello, ahora ocurre en la dirección contraria.

¿Y si no es real? ¿Y si es una ilusión cuyas percepciones de la realidad están distorsionadas por la vana idea que tenemos de una amistad ferviente?



¿Y si es real?

Sígueme

Voy a hacer que luches por mi.
Lo siento si suena feo, trapero o interesado pero quiero cerciorarme de que me valorarás.
De que me vas a valorar más que nunca nadie lo ha hecho.
De que vas a quererme como he querido a otros o más: dando to mi ser.
Te vas a esforzar.
Merecerá la pena si realmente me quieres contigo.
Eso sí, aprende mis gustos. Espero que te gusten.

Cambios

Quiero intensidad. Lo necesito.
Recepción de mis mejores momentos.
Ampliar fronteras.
Aumentar conocimientos.
Experimento constante.
Sacar mi parte juguetona y que sigas el juego.
Quiero notar que admiras ciertas partes de mi.
Quiero que tú quieras probar.
Quiero que me digas qué te gusta.
Quiero que quieras innovar.
Necesito seducción.

20170415

Déjame

Dame la oportunidad de descubrir por mi misma que te sorprendo, que me admiras, que te gusta algo de mi. No me lo digas a la ligera y sin ninguna razón aparente. No a mi. Deja que te lo saque a la fuerza, que note que me ha costado un esfuerzo y que lo merezca. Si no no te valoraré los elogios.
Déjame tan solo ver un haz de tu aprecio y ve ampliando poco a poco.
No me alagues tan pronto, no me digas lo que te gusta de mi ahora, no hables sobre mis virtudes de momento. Para. Conóceme y afianza tus perspectivas con el tiempo. Quizá no cambie, soy resistente al tiempo y fiel a mis principios.

Ahora que ha pasado un tiempo, no me lo digas todo. No aún. Dame tu opinión con cuenta gotas, lentamente. Quiero afianzar la información, valorar tus pensaomientos y objeciones. Dime mis defectos, regáñame cuando sea necesario y párame cuando esté desbocada.

Revísate

No ves lo que mereces. 
Parece que andas perdido buscando lo que te hace feliz, sin embargo, lo que te hace feliz puede estar en cualquier lugar, en cualquier persona. No tenemos una sola media naranja en una parte del mundo, hay miles. 
Parece que vas persiguiendo lo que viviste en un pasado. Lo mismo es eso lo que te hace luchar: la persecución de restablecer ese pasado. Pero no todo vuelve y es necesario que sepas dónde te encuentras.
¿Estás luchando por un pasado? ¿o estás luchando por un futuro?

20170313

¿Café?

Hablaron largo y tendido aquella noche. No estaban solos, habían quedado con los amigos comunes, pero solo tenían interés por ponerse al día el uno al otro sin dar oportunidad siquiera a segundos de silencio. Las frases se encadenaban solas, las ideas brotaban sin pausa.
Se habían echado de menos.
El tiempo no enlenteció y ellos no repararon en ello, pero se acercaba la despedida. Se despedían de los demás y entre ellos intentaban alejar ese momento.
Álvaro vivía bastante lejos lejos, Adriana tenía coche, así que (encantada, como otras veces) se ofreció a llevarle a casa.
Adri tenía soltura conduciendo, pero condujo más lento achacándolo al cansancio común que aborda a las 2:30 a.m. No estaba cansada. No ese día. Estaba deseando que la noche jamás terminase.
Durante el trayecto los temas de conversación no disminuyeron, por lo que al llegar a la puerta de la casa de Álvaro siguieron hablando como si el coche no hubiera llegado a destino, como si las despedidas no fueran para ellos. Rieron, cantaron y hablaron durante más de una hora.
Un coche que pasaba por la misma calle en ese momento les trajo a ambos de vuelta a la realidad, a la repentina e indeseada realidad. Debían despedirse y estaban alargando lo inevitable.
Siguiendo el tema de conversación de entonces (comida, dietas y el hambre que les ocasionaba a ambos hablar de ello a esas horas de la noche), Álvaro le propuso entrar a su casa a tomar café y hablar más cómodamente mientras comían un primer desayuno para seguir hablando. Incluso con total naturalidad le propuso a Adri que se quedase a dormir pasa que no condujese de vuelta a casa de madrugada.



Tenía mucha hambre y las ganas de seguir hablando con él no eran menores. Aparcó bien el coche junto a la acera, salieron y cerró el coche. 
La brisa fue suave toda la jornada, pero entonces se había levantado el viento y el tiempo no invitaba a estar fuera.
Entraron en silencio en casa y cerraron la puerta tras de sí. Fueron a la cocina y empezaron a saquear la nevera. Prepararon un desayuno típico de ningún sitio. Tomaban ingredientes cualesquiera y los juntaban a modo de plato contemporáneo. Todo les resultaba delicioso bien por el hambre o por el éxtasis del momento. Cuando hubieron tomado lo suficiente, recogieron y limpiaron y ordenaron.
Adri aceptó la invitación de quedarse a pasar la noche, por lo que lo siguiente a hacer aquella noche era preparar su sitio para dormir. Álvaro fue a buscar cojines y sábanas para poder hacer del sofá de su cuarto un buen lugar donde descansar.
Mientras la ausencia de Álvaro, Adri le esperó sentada en los pies de la cama y entró en sus pensamientos, lo que le llevó a pensar en sus emociones y sentimientos. Llegó, dentro de su cabeza, a un callejón sin salida. No podía pensar en otra cosa.

<<Adri. Adri. Adri. Adri. Adri.>>

Era lo único que se repetía.
Sus pensamientos comenzaron a fluctuar violentamente: 
<<Adri (es un amigo, ¿qué estoy haciendo? Nada, solo vais a dormir. Él aquí y yo ahí>>. 
<<Adri (no seas tonta, nadie invita a un café de madrugada. Desea lo mismo que tú)>>. 
<<Adri (es muy hospitalario, es su forma de comportarse y tú lo estás sacando de contexto)>>. 
<<Adri (¿por qué no lo intentas? Lo mismo esta podría ser la noche que más has esperado en tu vida. Aunque jamás te has planteado una noche de sexo con él. Qué contradictorio)>>.
<<Adri (calma. Respira. Viene)>>.

El corazón le golpeaba estrepitosamente el pecho y notaba los latidos en la laringe. Tragó saliva y sonrió. Se ofreció a ayudarle a hacer el sofá y el tono de la voz le desafinó graciosamente a causa de los nervios creados por sus pensamientos.
Álvaro volvió con los bártulos para montar el lugar donde dormir mientras que con un gesto le indicó que se sentase de nuevo, despreocupándola.
Al acabar arreglar el sofá, él se sentó junto a ella a los pies de la cama y continuaron hablando. Esta vez en el ambiente predominaba una sensación extraña. Como si ya no hubiera tema interesante del que hablar, como si de repente el estómago estuviera vacío, como si analizar el organigrama pegado a la pared fuera necesario. Como si no pasara nada. Sin embargo, sus mentes estaban absortas y en el ambiente podía palparse la incertidumbre característica de dos personas que no se atrevían a dar rienda suelta a sus sentimientos.
Silencio.
Tras dos largos minutos, Álvaro le pidió un abrazo a Adri con tono alegre agradeciéndole que le hubiera acercado a casa. Era como un abrazo entre hermanos los primeros diez segundos, balanceando sus cuerpos de izquierda a derecha para intensificar el gesto. Tras esos diez segundos el balanceo dejó de ser tan marcado y se convirtió en un abrazo pausado, como un lamento. Parecía que estuvieran disculpándose de algo de lo que los dos tuvieran culpa pero ninguno se atrevía a pronunciar.
Tres minutos después, cuando ambos estaban a punto de ceder sus mentes al descanso del sueño, sin dejar de abrazarse comenzaron a acariciarse las espaldas lentamente, con un cariño apreciable para cualquier espectador. Ambos convirtieron las caricias en tiernas rasgaduras buscando, sin saber qué, algo en la espalda del otro. Ambos levantaron una de sus manos hacia la nuca del otro y sendas manos comenzaron a juguetear religando los dedos entre los mechones, sintiendo con exagerada suavidad cómo las yemas se deslizaban por el cuero cabelludo.  Ninguno sabría decir quién comenzó con aquellos gestos, fue algo natural y simultáneo.
Levemente disminuyó la presión ejercida por ambos en aquel efusivo abrazo. Fue tan leve que la separación entre ambos los dejó unidos por las mejillas pero sin dejar de abrazarse.
Adri exhaló serena pero ruidosa por la nariz con los ojos cerrados.
Álvaro sonrió dulcemente con los ojos entreabiertos mirando al suelo.
Se separaron un poco más y se miraron con poco detenimiento los ojos, pues en algo parecido a un impulso sus labios se juntaron y comenzaron a coordinar la respiración.



Tenía mucha hambre y las ganas de seguir hablando con él no eran menores. Llegaba l ahora de despedirse tras casi más de una hora hablando en el coche. Arrancó, se despidieron con un largo, emotivo y silencioso abrazo. Álvaro salió, cerró el coche. Volvió a despedirse y entró en casa.
Adri metió soltó el freno y el coche empezó a moverse hacia delante por la inercia de la cuesta. No quería meter primera. No quería irse, pero ya lo estaba haciendo.
No fue consciente de la conducción hasta volver a casa. Su mente no paraba de pensar en lo que podría haber ocurrido. Mientras miraba a la carretera sus lágrimas descendían por su cara. Lo que más lamentaba era que iba a tardar meses en volver a verle, pero lo que aún no sabía es que movería cielo y tierra para verle antes. Condujo muy lenta. Tras media hora, cuando volvió a ser consciente de qué estaba haciendo, se encontraba en la cocina de su casa tomado un ligero desayuno antes de ir a dormir. Miró el móvil y Álvaro le estaba contando el desayuno tan variado que se estaba preparando con lo que había encontrado en la nevera, dándole a entender que habría habido de sobra para ambos.

20170301

Pureza

Dormir en tu pecho
Leer apoyada en tu torso
Bajo el calor de tus brazos
Sintiendo el calor de tu respiración
Protagonista de un velero que surca el movimiento de las aguas calmadas de tus inspiraciones y espiraciones
Notar la suavidad de tus manos acariciando mi piel, mi pelo

Partícipe de un fin común: disfrutarnos en silencio

Ruptura de silencio ocasionada por cambiar de página.
Nada más


A día de hoy esto no será posible, pues cada tiempo contigo quiero contarte y que me cuentes. Actualizar al otro.
Más adelante, cuando una convivencia sea posible, cuando tengamos el gran placer de disfrutar el silencio común, de conocernos sin palabras, sin gestos, solo miradas si cabe.


Cerrar los ojos y oler tu fragancia natural, impregnada y fácil de hallar en tus telas. Ahora en directo, sin prisa.

Dormir junto a ti, notando tu presencia, tocándonos con los piés y entrelazándolos. Que se escape después algún abrazo.

Sonreir y sentir paz.

20170220

Intuye

Liberando a la imaginación, tan sugerente, atractivo y harto de confianza.
Una imagen que transporta mil deseos y mi mente danza.
Una frase que deja mucho que entender, que abre las puertas a más.
Imaginación, fantasía, ganas, lujuria, libido por los aires y demás.
Con tan solo un gesto me atrapa.
El placer fulgura la piel y escapa.
El calor recorre el cuerpo, los latidos aceleran.
Generan en mi interior un baile que en mi cuerpo lidera.
Una voz que conforma el mejor sueño narrado.
Una voz con la que te imagino a mi lado.


20170208

Valores

Conoces a alguien, cada vez más, os lleváis bien y parece que cada vez mejor.
Un día te das cuenta de que te gusta esa persona para algo más que para una amistad, pero no resulta ser recíproco.
¿Ahora qué?
Pues hay quien se enfada y no respira y quien decide seguir queriendo a esa persona, pero, como amistad.
Ambas opciones son respetables, claro, pero ¿no es, acaso, la segunda la mayor muestra de cariño real?

Si realmente aprecias a alguien, te dará igual amistad o romance mientras sigas pudiendo disfrutar de su compañía.


"Lo esencial es invisible a los ojos".


20170126

Me dejas con sed y necesidad de más

De repente empieza a sonar una canción que había oído antes no menos de cien veces.
Esta vez la oye atendiendo a la letra.
Y con otra canción, igual...
Y otra...
...

Escucha cómo se asemejan datos de sus frases o versos a él, a cómo se conocieron, a sus hazañas, gustos, virtudes, aspiraciones o sensaciones que ella tiene y que no puede materializar en palabras.

Encontró la confianza y empezó a cantar una mientras le miraba. Algunas como "Wild Thing" de The Troggs, en la que cada uno de los versos le traía su imagen a la mente de ella; o "Golden Brown" de The Stranglers que ,a pesar de que se refiere a lo que sentían Los Estranguladores al tomar heroína y al estar con una mujer, a ella le acercaba a su mirada y a lo que siente cuando está junto a él.

Hay una gran lista de canciones que podría haber materializado en disco y que se lo podría haber dejado en algún lugar perdido de su cuarto, para que cuando lo encontrase, lo descifrase. Un regalo bonito, sutil, persoalizado. Perfecto.
Pero no dio el paso.
Y ¡menos mal! Cada día encuentra más y más que se acercan más intensamente a un sentimiento.

Ya ha cantado varias de las que están en esa lista provisional junto a él.
(Con los nervios a flor de piel, por si él se daba cuenta)

¿Y si lo pillaba? Después le ponía él otra, bien de un cantante con una voz que les hacía viajar o de un tema que deja a cualquiera la piel de gallina al ser escuchada.

Definitivamente: él la hacía sentir.


Podrás imaginarte: no pasaba un día en que no echase de menos alguno de sus eternos abrazos.