Dame la oportunidad de descubrir por mi misma que te sorprendo, que me admiras, que te gusta algo de mi. No me lo digas a la ligera y sin ninguna razón aparente. No a mi. Deja que te lo saque a la fuerza, que note que me ha costado un esfuerzo y que lo merezca. Si no no te valoraré los elogios.
Déjame tan solo ver un haz de tu aprecio y ve ampliando poco a poco.
No me alagues tan pronto, no me digas lo que te gusta de mi ahora, no hables sobre mis virtudes de momento. Para. Conóceme y afianza tus perspectivas con el tiempo. Quizá no cambie, soy resistente al tiempo y fiel a mis principios.
Ahora que ha pasado un tiempo, no me lo digas todo. No aún. Dame tu opinión con cuenta gotas, lentamente. Quiero afianzar la información, valorar tus pensaomientos y objeciones. Dime mis defectos, regáñame cuando sea necesario y párame cuando esté desbocada.
20170415
Revísate
No ves lo que mereces.
Parece que andas perdido buscando lo que te hace feliz, sin embargo, lo que te hace feliz puede estar en cualquier lugar, en cualquier persona. No tenemos una sola media naranja en una parte del mundo, hay miles.
Parece que vas persiguiendo lo que viviste en un pasado. Lo mismo es eso lo que te hace luchar: la persecución de restablecer ese pasado. Pero no todo vuelve y es necesario que sepas dónde te encuentras.
¿Estás luchando por un pasado? ¿o estás luchando por un futuro?
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