20180109

En tus manos

Búscame y me tendrás.
No me busques y me perderás.

Esa es la decisión que tomaré, pues ya no quiero buscarte más, no. No quiero buscarte ni quiero estar rezándole a la diosa del "ojalá" para que aparezcas ante mi inesperadamente como otras veces ha ocurrido.
Ya no.
No quiero más falsas esperanzas albergando aletargadas en mi interior con sentimiento de ilusión perenne.
No. No cuando no veo recíproca la actitud que hasta hora he tenido. Ya no me importa si existe un sentimiento común que flota en el ambiente.

No te lo mereces, cariño.

Pierdes el derecho a mi perpetuo interés por verte mientras araño los segundos del reloj.
De hecho, ¿no lo has visto? Esta vez no solo no te he buscado, sino que he dejado que seas tú el que tome las riendas de mi tiempo. Lo único que hice fue darte mi tiempo, todo el que tengo y más. La opción a que abras la boca y me tengas ante ti. A que pidas mi presencia y tengas todo o que necesites. Lo sabes, ¿verdad? Claro, claro que lo sabes. Ni una sola vez he querido decírtelo... pero me puede.

Hoy recuerdo los largos abrazos que tanto nos dimos. Hoy se pierden los besos que nunca los dimos.

Siento producir estos pensamientos igual que siento no haber sido más clara antes.
¿Y tú? ¿No sientes tú no haber sido claro nunca?
Porque, perdóname si te molesta, pero no lo has sido. Eres un gran amigo, un hermano, un compañero excepcional, pero no eres claro. Eres especialista en no serlo entre nosotros.

En alguna ocasión ya te expuse mis cartas y tú no las jugaste. ¿Qué más puedo hacer? Nada. Solo no jugar contigo. Solo quiero que te quede una cosa clara:

Búscame y me tendrás.
No me busques y me perderás.

No hay comentarios :

Publicar un comentario